Un socio que sabe cómo se fabrica un producto sabe qué esperar y, más importante aún, sabe qué exigir. Por eso este texto no es un paseo publicitario por la nave, sino la descripción del recorrido real que hace un pedido desde que llega hasta que sale embalado.
Nuestra producción está en Stara Pazova, Serbia. Trabajamos exclusivamente al por mayor: con tiendas especializadas, instaladores y prescriptores. No realizamos mediciones en obra ni montaje; lo que hacemos es fabricar según la medida que el socio nos envía.
1. Control de recepción de materiales
Nada entra en fabricación antes de pasar por recepción. El material es de importación —tejidos, perfiles de aluminio y galvanizados, soportes, mecanismos, tapones y pequeño material— y llega en envíos que se despachan en aduana antes de entrar en almacén.
Qué se comprueba en la recepción
- Tejidos: ancho del rollo, gramaje, uniformidad de color dentro del lote y daños visibles en las espiras exteriores.
- Perfiles: rectitud, calidad del anodizado o del galvanizado, exactitud dimensional de la sección.
- Mecanismos y pequeño material: integridad frente a la especificación y compatibilidad con los perfiles con los que se emparejan.
Cada artículo lleva además los datos que exige la documentación de importación: códigos arancelarios y pesos netos. No es una formalidad: sin un registro preciso por lote, después resulta imposible determinar de qué rollo se cortó una posición concreta.
Por qué le importa al socio: si a los seis meses aparece una reclamación sobre el tejido, la trazabilidad por lote es el único modo de determinar si el problema está en el material o en el uso. Sin ella, toda reclamación es una discusión sin pruebas.
2. Orden de fabricación y escandallo
El pedido del socio no pasa directamente a la mesa de corte. Primero se convierte en una orden de fabricación: un documento que descompone cada posición en una línea propia con su medida, tipo de sistema, tipo de montaje, lado de mando y sentido de enrollado.
Para cada tipo de sistema —enrollable, cebra, ZIP, pérgola— existe un escandallo de materiales definido: la lista exacta de todo lo que consume una posición. Cuánto tejido, cuántos metros lineales de perfil, qué soportes, qué mecanismo, qué pequeño material.
El escandallo no es una menudencia administrativa. En cuanto una orden entra en fabricación, el material queda reservado en almacén conforme a él. Eso es precisamente lo que evita la parada más absurda posible: que una orden de varios miles de euros se detenga porque se han agotado unos tapones de unos céntimos.
Las medidas de la orden se llevan en centímetros, y la merma de tejido ronda el 3–5% según el ancho del rollo y la disposición de las posiciones. Con medidas atípicas ese porcentaje sube, porque no puede aprovecharse el ancho completo del rollo; de ahí que las dimensiones inusuales influyan a veces en el precio.
3. El corte
Cada posición se corta individualmente. Suena ineficiente hasta que se mira la alternativa: no existen dos pedidos mayoristas iguales, y las diferencias se miden a menudo en milímetros. El corte en serie tiene sentido solo cuando las medidas son realmente idénticas, y en la práctica eso es raro.
El borde del tejido se trata para que no se deshilache a lo ancho. En tejidos sintéticos eso significa tratamiento térmico del borde en lugar de corte mecánico: el tejido se cierra en el corte y no suelta hilos tras años de subir y bajar.
Qué cambia según el sistema
- Enrollable: un solo tejido, ambos bordes laterales rematados, una jareta cosida o soldada para el listón inferior.
- Cebra: tejido doble con bandas alternas; exige un control más fino del registro, porque un pequeño desplazamiento basta para que las bandas no coincidan con la persiana cerrada.
- ZIP: el tejido recibe un borde lateral que discurre por la guía; ese borde es un elemento portante y es lo que permite al ZIP resistir el viento.
4. Montaje del mecanismo y calibración
El tejido cortado se une al tubo, al mecanismo y a los soportes. En sistemas manuales se comprueban el recorrido de la cadena y la uniformidad del enrollado: el tejido debe enrollarse paralelo, sin «caminar» hacia un lado.
Los sistemas motorizados añaden un paso que no se ve en el producto acabado: el ajuste de los finales de carrera y los ciclos de prueba. El motor debe saber dónde está arriba y dónde abajo, y ese ajuste se prueba antes del embalaje, no en la obra.
5. Control de calidad antes del embalaje
Antes de que una posición pase a embalaje, supera una comprobación de cuatro puntos:
| Comprobación | Qué se examina |
|---|---|
| Medida | Cotejo con la cota de la orden de fabricación, ancho y alto |
| Funcionamiento | Enrollado y desenrollado de prueba en toda la altura, recorrido del mecanismo |
| Aspecto del tejido | Manchas, daños y, en la cebra, la alineación de las bandas |
| Integridad | Soportes, kit de fijación, cadena o mando — todo lo que acompaña a la posición |
Si una posición no supera el control, no sigue adelante. El daño producido en fabricación se registra como estado propio de la orden y se sigue por separado de la producción ordinaria: la posición se rehace y el coste del material queda de nuestra parte.
Ese seguimiento separado no es solo un apunte contable. Es el único modo de ver dónde se repite el desperdicio: si los daños aparecen más a menudo en un tipo de sistema que en los demás, el problema está en el proceso y no en la mala suerte.
6. Embalaje y expedición
Cada posición se embala individualmente y se marca con la referencia de la orden, la misma que indicó el socio. Ese detalle vale más en obra de lo que parece: sin marca, veinte bultos casi idénticos significan veinte aperturas para dar con el correcto.
Los perfiles se protegen frente a arañazos en el transporte y los mecanismos se embalan de modo que la cadena no se enrede alrededor del tubo. Con el envío viaja una especificación por posiciones que sirve también como lista de comprobación en la recepción.
Plazos reales de fabricación
Los plazos siguientes son estándar y corren desde el momento en que el pedido está completo, no desde que llegó la consulta. Un pedido al que le falta un solo dato queda a la espera de completarse, y esa espera no cuenta como plazo de fabricación.
| Tipo de pedido | Plazo estándar | Nota |
|---|---|---|
| Sistemas enrollables y cebra | 7–10 días laborables | Medidas estándar y tejidos de la gama |
| Sistemas ZIP | 14–21 días | Construcción más compleja, guías y cajón |
| Pedidos grandes (50+ uds.) | 3–4 semanas | Se planifican como serie, no como pedidos sueltos |
| Motorización | + unos días | Calibración adicional y ciclos de prueba |
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Enviar consulta →Qué cambia realmente la fabricación propia para un socio
«Fabricación propia» es una expresión que se usa a la ligera, así que conviene decir concretamente qué hay detrás en el trabajo diario.
Una reclamación se resuelve en taller, no en una cadena de correos
Cuando la producción está cerca, la posición discutida vuelve físicamente, se examina y, si hace falta, se rehace. Cuando se importa un producto acabado, esa misma reclamación se convierte en un intercambio de fotografías con alguien que nunca verá la posición.
Las medidas atípicas no son una excepción
Como cada posición se corta individualmente de todos modos, una medida inusual no cambia el proceso: solo cambia el aprovechamiento del material. Los límites están en el ancho máximo del rollo y en la geometría no rectangular, y se hablan de antemano.
El plazo es previsible porque no depende del camión de un tercero
El plazo depende de nuestro plan de producción y de la disponibilidad de material en almacén. No hay ningún paso en el que se espere el hueco de expedición de otro ni un trámite aduanero sobre un producto acabado.
Muestras a petición
Las muestras físicas de tejido se envían a los socios sin cargo. Un color en pantalla y un color en la pared del cliente no son lo mismo, y una muestra cuesta incomparablemente menos que una colección mal elegida en un proyecto de cincuenta posiciones.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda la fabricación de un pedido mayorista?
7–10 días laborables para enrollable y cebra, 14–21 días para ZIP, 3–4 semanas a partir de 50 unidades. El plazo corre desde el pedido completo, no desde la consulta.
¿Por qué se corta cada posición individualmente?
Porque no existen dos pedidos iguales: cada posición tiene su medida, su tipo de montaje y su lado de mando. El corte en serie solo es posible con medidas realmente idénticas.
¿Qué es un escandallo de materiales?
Una lista definida de materiales para una posición de un tipo de sistema concreto: cuánto tejido, cuánto perfil, qué soportes y pequeño material. Es lo que permite reservar el material en cuanto el pedido entra en fabricación.
¿Cuánta merma hay al cortar el tejido?
La merma ronda el 3–5%, según el ancho del rollo y la disposición de las posiciones. Con medidas atípicas es mayor.
¿Qué pasa si la mercancía se daña en fabricación?
Se registra con un estado propio y se sigue aparte. La posición se rehace y el coste del material queda de nuestra parte: el socio ni recibe un producto dañado ni paga la nueva fabricación.
¿Fabrican medidas atípicas?
Sí. Los límites son el ancho máximo del rollo y la geometría no rectangular; ambos se comprueban antes del pedido.
Conclusión
En la fabricación de persianas no hay un único paso espectacular que marque la diferencia. La diferencia la marca que cada paso tenga una salida definida: la recepción tiene un criterio, la orden tiene un escandallo, el corte tiene una merma, el control tiene una lista, el embalaje tiene una marca.
Al socio eso le aporta una cosa concreta: previsibilidad. Sabe qué llega, cuándo llega y qué ocurre si algo sale mal. Y en la venta mayorista la previsibilidad vale más que cualquier promesa.